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Noticias > Por qué los dientes no son blancos

Escrito el 27 de Noviembre de 2015
Aunque a todos nos gustaría tener unos dientes blancos y brillantes, la realidad es que los dientes completamente blancos, de forma natural, no existen. Su color es una mezcla de matices amarillos, marrones y grises y depende del color de la dentina, la capa del diente que se encuentra bajo el esmalte. El esmalte es traslúcido y apenas tiene color y, en función de su grosor, dejará traspasar más o menos el color de la dentina.



El color de los dientes es hereditario, al igual que el color de los ojos o el pelo. Pero hay otros factores que influyen en su color como pueden ser la edad y la raza. Respecto a la edad, el paso de los años produce un desgaste en el esmalte dental, por eso las personas de edad más avanzada pueden tener los dientes de un tono más amarillento. En cuanto a la raza, existe una relación entre el color de la piel y el de los dientes: además del efecto visual que se produce, las personas con una piel más oscura suelen tener los dientes más blancos.

El tipo de diente también va a definir su color: los colmillos suelen ser más oscuros que el resto de los dientes porque su capa de dentina es más gruesa y los dientes de leche son más blancos que los definitivos. 

Factores que influyen en el color de los dientes

Además de la genética, existen otros factores externos que influyen en el color de nuestros dientes:

- El tabaco: el tabaco es el gran enemigo de los dientes. No sólo mancha los dientes sino que también produce halitosis y está estrechamente relacionado con la enfermedad periodontal. Es una de las causas principales de cáncer oral y del fracaso de los implantes dentales.

- La dieta: algunos alimentos pueden manchar más los dientes. El café, el té y el vino tinto, son quizás los que más.

- Medicamentos y antibióticos: algunos fármacos pueden alterar el color de los dientes, como son las manchas producidas por tetraciclinas.

- El exceso de flúor: una ingesta excesiva de flúor puede producir también manchas en los dientes, originando la llamada fluorosis. Esto afecta principalmente en zonas donde el agua contiene una gran cantidad de flúor.

- La higiene dental: la higiene es importante para mantener nuestros dientes sanos pero hay que tener cuidado con el cepillo y la pasta de dientes elegida. Unas cerdas muy duras y pastas dentales agresivas pueden dañar el esmalte dental.

Los blanqueamientos dentales

Los blanqueamientos dentales son la solución a unos dientes excesivamente amarillos. A la hora de decidirse por un blanqueamiento dental, se recomienda siempre realizarlo en clínicas dentales y asesorarse por un odontólogo o higienista dental, ya que otros métodos pueden resultar demasiado agresivos con los dientes y dañar el esmalte.